viernes, 1 de abril de 2016

14 CAFE EL BESO



Llevo mucho tiempo buscando un café en Logroño donde "sentar mis reales", es decir, un café para quedar con los amigos, hacer tertulias y ser un habitual, pero no doy con él. A El Beso voy (o vamos) porque tiene una de las terrazas más bonitas de Logroño con vistas a las torres de la Redonda (aunque no sé si con todos los toldos y vallas de cristal que le han puesto para la temporada de invierno no habrá perdido su encanto exterior/ ya veremos cuando llegue el verano). Pero en invierno también se está muy agradablemente dentro porque... ¡no tiene televisión! ¡albricias! y porque casi siempre ponen música muy, pero que muy buena. El problema para tener en él mi mesa de café es que es muy pequeño, por lo que lo que parece tener mejor sentido para ir en pareja, que es como lo solemos elegir después del típico tapeo logroñés.  Justo para tomar el café, un trozo de sus buenos bizcochos o tartas, y... hasta un chupito de bourbon. Siempre hemos pasado un rato muy agradable y hemos salido muy contentos de El Beso. Y por eso lo pongo aquí. 

martes, 1 de marzo de 2016

13. CERVECERÍA MORITZ, Barcelona.



Voy a ser muy breve a ver si así desatasco este blog. Además con eso de las etiquetas y el localizador del final del post está resuelto lo de encontrarlo cuando lo necesitemos.

3 febrero 2016: recién llegados a Barcelona en viaje de la Escuela de Diseño de Logroño e instalados en un Albergue sito en la Gran Vía con Aribau, para hacer honores al motivo del viaje, los tres profesores nos fuimos a comer a la Cervecería Moritz, diseño de Jean Nouvel, en funcionamiento desde enero del 2012.  Agradable luz, mucha amplitud y buen ambiente. Un menú de veinte euros, perfecto, y euforia de estar en una gran ciudad y en un gran establecimiento. La nueva cerveza Moritz, excelente. Pongo tres fotos más hechas desde la mesa donde nos sentamos. Ah! el logotipo de la jarra de cerveza y otras imágenes de marca son de América Sánchez. En lo del jardín colgante del patio no reparé mucho pero bueno,  no está mal. Javier Dulín me dijo que el jueves por la noche, cuando volvió a tomar una copa con un amigo,estaba petado de gente (!). Lo prefiero como lo vi. Todo muy amplio.
Lo que menos me gustó: en la zona de los aseos del sótano, bastante chorrada de diseño cutre industrial.