miércoles, 21 de mayo de 2014

8. EL SORIANO. Logroño



Bar Soriano, Travesía del Laurel 2, Logroño

Soy un fans de los bares de especialidad, y en general de todo tipo de comercio que tiene una oferta muy concreta y de mucha calidad. Seguramente es por eso que el primer bar de mi ciudad que traigo al BRA sea EL SORIANO, verdadero especialista de la tapa de champiñón: dos o tres de ellos pinchados con un palillo con gambita a modo de guinda. En la calle del Laurel y con la misma especialidad está también EL ANGEL, pero ha cambiado tantas veces de personal en la barra y hasta de decoración (últimamente con una sobreiluminación blanca espantosa) que puestos a elegir y recomendar un bar castizo y con solera no tengo duda alguna: EL SORIANO.


Y es que la gracia que le dan los tres hermanos que llevan la barra, uno en la plancha y los otros dos a las bebidas, te hacen sentir como en casa. Por muy lleno que esté, siempre hay sitio, y si no, también puedes pedir la bebida y el plato de champis por la ventana.


Dos problemas a la hora de abordar la degustación de la tapa. La primera es de índole técnica: hay que mantenerla siempre vertical para que el aceite no se caiga al suelo, o aún peor, a tu ropa. Ello implica comerlos por arriba hundiendo el palillo hacia abajo. Segundo problema, algo más difícil de resolver: esperar un poco a que se enfríen porque los ves tan apetitosos que siempre te quemas la lengua.

Condición casi indispensable para que un local esté en el BRA es que no tengan televisión. EL SORIANO la tiene, ah, pero afortunadamente, en las horas de mayor afluencia, está apagada. Para compensar esta deficiencia tiene justo a la entrada y a la izquierda un simpático poster del NUMANCIA que le imprime mejor carácter.